Estamos bien. Luego del terremoto he podido encontrarme con mi partner Elizabeth y juntos hemos intentado colaborar con un granito de arena en esta tragedia. De verdad no imaginan las escenas de solidaridad que hemos encontrado, en la FECH, en la Posta Central, en el Centro de Donantes de Santiago y así en más…
Porque esta es una guerra… pero esta guerra solo duró un día… o unas horas quizás. Hay mucha gente, en el sur por sobre todo, que hoy ya no es posible que trabaje en lo que hacía, que viva donde vivía, que coma lo que comía, que haga su vida como siempre la hacía. Hoy eso no es posible.
Y en esta guerra, el llamado a la solidaridad debe tocarnos a todos. Y no se entienda solidaridad en el concepto estrecho pero muy necesario de donar algún alimento, o artículo de primera necesidad. No. La solidaridad también se encuentra en condolerse con aquellos que lo están pasando mal. Esa es una solidaridad necesaria también.
Un abrazo a todos, en esta complicada situación. Un abrazo más grande aún a quienes han sido los guerreros de esta guerra de un día…
C. Buzeta