Santiago centro

El centro de Santiago es de lo más chistoso. En el paseo ahumada se pueden observar una variedad importante de tribus urbanas, manifestaciones teológicas e ideológicas, etc. El viernes después de la ayudantía de arquitectura, mi colega Adán me acercó al lado del Instituto Nacional, luego camine rumbo a una tienda de delantales donde adquirí un modelo manga corta (para lucir en este último y caluroso mes de práctica). Suelo caminar muchas veces desde el paseo Ahumada al Liceo, y suelo variar mis recorridos para no hacerlo rutinario, así que me metí por unos pasajes y aparecí mágicamente por la Plaza de Armas. Allí estaban algunos profesores gritando y saltando, juntándose para exigir el pago de la Deuda Histórica. Camine luego por Compañía de Jesús (más conocida simplemente como compañía). Pegaditos a la plaza estaban esperando ya el zorrillo y el guanaco de los pacos.

Una cuadra más allá se encuentra el Tribunal de Justicia. Supongo que por la visita de la Señora K. había un acto oficial de carabineros (llamados anteriormente en esta entrada como pacos). Ya ni se sentía los gritos de los profes, y como la calle estaba cerrada, y el buen chileno se queda sapeando, me costó un mundo pasar por el frene del tribunal. Camino dos cuadras más, y unas personas con gorros verdes se acercan con un lienzo marchando por la calle.  Eran los profesores de Isla de Maipo que habían fabricado viseras con cartulina para protegerse del sol. Como la calle estaba cerrada por el acto frente al Tribunal de Justicia, a estos profesores los tuvieron que desviar en su rumbo a Plaza de Armas (debo decir que, en esta oportunidad, los carabineros fueron amables con los profesores y les dijeron que podian marchar sin problemas por Huérfanos) .  Entrando al Liceo, unas 4 profesoras se preparaban para salir a protestar con sus afiches y pancartas, les dije que Compañía estaba cerrada, y les desee suerte.

 

E. Villanueva

 

Adiós Maruti… Adiós

Sip… es un día triste para muchos, en especial para mi. Hoy he despedido a quizá el mas fiel de mis compañeros durante este trecho de vida, valuarte de los rally nocturnos por todo Santiago, motor de cuanto carrete intra-vehicular compartido con los amigos, bodega y locker de cuanto instrumento musical alguna vez anduve acarreando, cómodo espacio de expresión amorosa, etcétera etcétera…

Hoy le digo adiós al MARUTI… luego de varios años compartidos, se ha ido con una mujer donde seguramente será mas feliz. Memorables son todos los viajes arriba del auto: a la U, al ensayo, a la casa de algún familiar o amigo, al Cajón o para el bajón… será recordado por todos sus pasajeros que alguna vez tuvieron la (estrecha) suerte de subirse en él…

Snif! Snif!…

C. Buzeta

El miedo…

Comienzo a escribir luego de repasar un poco las fotos de un antiguo Fotolog que durante el 2007 visité con bastante frecuencia. Quizá en un ánimo algo melancólico de tiempos pasados, comencé a repasar las cosas que yo había posteado en ese espacio público de una ahora distante persona. Entre todo eso encontré las siguientes palabras…

Miedo es el resultado de varias malas cosas… egoísmos vividos, situaciones malas, intenciones jugadas y no bien valoradas… pero sobre todo es el resultado de sentir que lo que se haga no saldrá todo lo bien, o no será todo lo bueno que uno quisiera que fuese…
Vivir sin miedo implica vivir siendo libre de todas esas inseguridades, y dado que nuestra propia vida está llena de inseguridad, lo único que queda es que cada vez que uno puede caer en la tentación de volver a vivir con miedo, hay que volver a llenarse de esperanza y libertad para amar la opción jugada… llenarse no de expectativas, sino de vivencias pasadas y por sobre todo futuras, que nos ayuden a creer no en lo que fue y vino; sino en lo que vendrá y será…
Y como es que si quiero vivir sin miedos…

Miedo es el resultado de varias malas cosas… egoísmos vividos, situaciones malas, intenciones jugadas y no bien valoradas… pero sobre todo es el resultado de sentir que lo que se haga no saldrá todo lo bien, o no será todo lo bueno que uno quisiera que fuese…

Vivir sin miedo implica vivir siendo libre de todas esas inseguridades, y dado que nuestra propia vida está llena de inseguridad, lo único que queda es que cada vez que uno puede caer en la tentación de volver a vivir con miedo, hay que volver a llenarse de esperanza y libertad para amar la opción jugada… llenarse no de expectativas, sino de vivencias pasadas y por sobre todo futuras, que nos ayuden a creer no en lo que fue y vino; sino en lo que vendrá y será…

Y como es que si quiero vivir sin miedos…

Si bien han pasado casi dos años de que escribí esto, y las motivaciones por las que las escribí hoy no tienen sentido en mi vida, quiero volver a poner sobre la mesa el tema del miedo. ¿Qué es el miedo sino el conjunto de circunstancias que nos hace tan humanos? Es la vida que se ve en ese segundo vital en que sopezamos lo que hacemos y lo que arriesgamos, la ganancia y la perdida, lo nuevo con lo antiguo, lo que debo que hacer con lo que quiero hacer…

Nos han hecho creer que no debemos tener miedo -por que no es de machos, en mi caso- o porque los hombres y mujeres de éxito no lo tuvieron para triunfar. ERROR!!! No es malo tener miedo. Nunca lo ha sido, ni tampoco debemos pretender evitarlo de nuestras vidas… lo que si no puede pasar es que el miedo nos paralize, nos detenga y finalmente nos cohiba de tal forma que no logremos vencerlo.

El miedo está ahí, delante, justamente para eso… para vencerlo. Y con eso ser feliz… y por fin ser feliz…

C. Buzeta

Pensando en no pensar…

“Siendo estúpido serás feliz

El otro día me detuve a pensar que pensar es un cacho. La vida es más sencilla cuando no pensamos y sólo vamos y hacemos las cosas sin importarnos el que dirán, o si uno queda como un idiota o no.

Por ejemplo, el otro día estaba con la Dani en la sala de práctica del liceo, y estábamos hablando de uno de los practicantes de inglés que más parece alumno que estudiante. De partida, no usa delantal, y anda con ropa de calle, nos habla como si estuviéramos en un carrete y vive la vida. Yo le dije a la Dani “te das cuenta que él es más feliz que nosotras. No tiene preocupaciones, si le llaman la atención se disculpa y su vida sigue, en cambio nosotras somos unas amargadas, estamos pendientes del que dirán, de cumplir las normas, pensamos demasiado”.

Y es verdad, no crean que es por sobrarme, pero pienso mucho. Y en cosas en que el común de las personas no se detiene a analizar, y eso distorsiona la realidad. Como el otro día, cuando me subí al colectivo para llegar al metro. Desde el año pasado que tomo muy seguido colectivo, pero me detuve a pensar en lo que significa subirse al transporte público. De pronto, mi cerebro me dijo: “Eli, estás sentada en medio de este auto, con 4 desconocidos. Nadie habla, es realmente incómodo”. Luego al subirme al metro me di cuenta que es realmente incómodo estar apretada entre un montón de personas. Mi brazo toca el brazo de un desconocido, supongo que eso esta bien por que era una persona que nunca más en la vida iba a viajar apretada conmigo (como un ponceo loco, en el que ni siquiera te importa el nombre de la persona a la que te comiste, porque, de todas formas, a él tampoco le importa como seguirá tu vida después de esa noche), pero no es lo mismo si viajará con esa misma persona al lado todos los días, supongo que con el tiempo nos haríamos amigos.

El sábado después de francés me pasó un acontecimiento asqueroso. Y todo tiene que ver con esto de la pandemia por la influenza ABC1. Viajaba yo en el metro (si, lleno de desconocidos) y al lado mio se encontraba un caballero, de unos 50 años, de estos viejitos que tu los vez y sabes que es humilde. Bueno, el caballero comenzó a toser, y se tapo la boca con su mano, acto seguido, y yo sin darme cuenta, mi bufanda cayó al suelo justo al lado de él, y él de buena persona recogió mi bufanda con la misma mano que se tapó la boca para toser. Me tomo medio segundo gritarle “noooo, yo la … recogo”. Me dio tanto asco. Imagine miles de bichos reproduciéndose en mi bufanda, la doble y la deje sobre mi mochila. Entonces imagine los bichos colonizando mi mochila, y peleando con quizás cuantos bichos que portaba antes de que se contagiaran con la saliva del buen hombre. El resto del viaje, hasta que deposite mi bufanda en la bolsa de la ropa sucia, veía germenes por todas partes en que la bufanda hacia contacto.

Y entre otros sucesos, aprovecharé este momento de inspiración para contarles que mi celular se cayó al baño. En extrañas circunstancias (en realidad no, estaba en mi bolsillo, y como toda mujer, necesito bajar mis pantalones para poder hacer lo que todo el mundo hace el 90% de las veces que entra a un baño, y en ese momento resbaló el celular y cayó en la taza). Lo gracioso es que, ese día me la pase estudiando matemáticas con el Pablo, quien me dijo que me llamaría cuando tuviera una duda. El celular no revivió hasta el otro día, cuando le prendí tenía como 10 llamadas perdidas del Pablo. El celular revivió, excepto, que la tecla del cero no funciona, pero como se pensar, me las arreglo para marcar el número de todas formas. El Leo dice que mi celular paso de pertenecer a la escuela francesa.

Espero que no me manden al locólogo después de leer esta entrada.

E. Villanueva

Un día de mayo como este… en una vida como esta…

Hoy escucho a Inti-Illimani, mientras comienzo a escribir esta entrada. Pienso primeramente en que Mayo ha sido un mes de varios días muy llenadores del alma y de la vida: cumplí 6 meses con la Teté, nos vino a visitar nuestra prima Begoña con su niña pequeña, mi hermana hoy cumple 20 años (lo cual me hace sentir un hermano privilegiado), mi papá cumple 48 años el próximo sábado, etcétera. Sin considerar además que es el mes del mar y por lo tanto la amplitud culinaria ha crecido hacia los pescados y mariscos… ñam!

En la mañana tuve que ir al Banco… y de ahí quería pasar por la Junta Inscriptora Electoral, para por fin inscribirme y ejercer a futuro mi derecho ciudadano. Con decirles que con lo lento de la fila, no pude sino irme corriendo a la famosa calle, con la mala suerte de llegar pasado 2 minutos de la una de la tarde… demasiado tarde para las señoras de la junta que iban chaqueta puesta y cartera en mano a almorzar… promulgué rosarios de verbos escatolálicos contra el sistema y la rigidez de las señoras estas… sigo creyendo en mi teoría de la “vieja culiá”…. a ver si en un rato más tengo algo de suerte…

Y volviendo a mayo, pienso en sus fechas importantes… el 1 por el día del trabajo y claramente el 21… aunque no por el mensaje presidencial: la verdad es que ese día más que ser de heroes y de batallas, de chilenos y peruanos, de cañones y barcazas (porque buque nica), es de entender la figura de varios que nunca pensaron que estar arriba de un bote, o en una ciudad determinada, o en una función específica los llevaría a ser parte de la historia y que luego habría un día que los recordaría, ni nada así. Es en medio de la vida misma, donde hay heroes todos los días (más allá de lo que nos haga creer Canal 13 con su serie), donde uno tiene la oportunidad de jugarse la historia: de su familia, personal, de su suerte o de algo mucho más grande. ¿Cómo saber si alguna vez haré algo que importe a los demás? Difícil… pero lo importante es tener la conciencia que para eso estamos en este mundillo, para hacer cosas y hacerlas grandes… (algo así lo hubiera dicho Silva Henríquez, sdb.)

Pensar que un día de mayo como éste tuve que ir a buscar a mi hermana recién nacida a la Clinica JP II. Me acuerdo super claro pese a que tenía como 2 años y algo más. Me impactó ver algo tan pequeño, pero que significaba tanto en la vida de la gente que quería: era una niña chiquita, algo gordita, peluda y todo pero una niña al fin y al cabo. Y ese hecho, que es grande en si mismo cambió mi vida… Iba a ser de ahí en adelante el ‘hermano del medio’, y sería mayor que alguien… que al final no importa mucho. Es así como la llegada de la Nico cambió la historia de esta familia loca, musical e hiperkinética que somos los Buzeta-Riquelme, y que la ‘niña bonita’ que habla el bolero resultó ser mucho mas que eso: una luchadora incansable de los derechos personales de las hermanas menores, una roca intelectual en cuanto a madurez se trata, y una talentosísima cantante además de los otros dones que Dios le dió…

Feliz cumple Nicole… con mucho amor te digo: “bienvenida a los 20 años”…

C. Buzeta

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